El tesoro submarino de Filipinas

Corón: la tierra prometida del buceo

Aguas cristalinas, barcos naufragados y jardines de coral blando. Tres suertes que aspira encontrar todo buceador y que se dan –¡a la vez!– en esta región del archipiélago de Palawan.

Autora: Margarita Beltrán

Twin Lagoon

El 24 de septiembre de 1944, un año antes del final de la Segunda Guerra Mundial, una docena de barcos japoneses se hundió en las aguas de Corón tras una ofensiva aérea de los norteamericanos. Más de 70 años después continúan sumergidos en esta región del archipiélago de Palawan, las islas más occidentales de Filipinas y designadas Reserva Natural de la Biosfera por la Unesco desde 1990.

Entre el mar de Joló (también llamado de Sulú) y el mar de la China Meridional ‘descansan’ buques, barcos auxiliares y cargueros como Olympia Maru. De unos 100 metros de longitud, es uno de los más populares en las costas de la región de Corón. A unos 25 metros de profundidad, no supone un reto nada complicado para los más expertos, motivados también por el fácil acceso a algunas de las bodegas interiores del carguero.

Bungalow de Two Seasons Hotel & Resorts

Pero no es el único. Tal es el reclamo de estos buques hundidos, que muchos de los comercios de Corón venden mapas que señalizan estos tesoros submarinos –la mayoría localizados entre 25 y 40 metros de profundidad–. Tesoros que, junto a los jardines de coral blando de la zona y a la transparencia de sus aguas tropicales, han posicionado a Corón en el top 10 mundial de destinos de buceo.

Además de la isla que lleva su nombre, la región de Corón comprende más de la mitad de la isla Busuanga y otros islotes de menor tamaño. Precisamente en Busuanga se encuentra el aeropuerto Francisco B. Reyes, responsable del incremento de turistas en la zona en los últimos años. Más al sur, en la isla de Bulalacao, se encuentra Two Seasons Coron Island Resort & Spa. Es el más apartado de los tres alojamientos Two Seasons en Filipinas. Respetuoso con el medio ambiente, es el primer complejo de lujo ecológico de Corón. Rodeado de dos playas de 200 metros cada una –una al este, otra al oeste–, la zona es un santuario de tortugas gigantes y almejas. Tiene su propio centro de buceo, Pawikan Aqua Sports Center, y opciones como los kayaks transparentes y ‘scooters’ sumergibles para descubrir el entorno marino.

Buceador en Corón

Además de buceo, en la isla de Corón también se puede practicar ‘snorkel’. Los lagos Barracuda y Kayangan –considerado el más limpio de todo Asia– y la laguna Twin son los puntos de inmersión favoritos para quienes se sumergen únicamente con gafas y tubo. Hay tours organizados que te llevan de uno a otro en barco, navegando entre acantilados de piedra caliza y vegetación.

A diferencia de El Nido y de otros lugares más turísticos de Palawan, el pueblo de Corón aún conserva el aire tranquilo de una aldea de pescadores. Como si el tiempo se hubiera detenido con los bombardeos norteamericanos. Eso sí, en una de las lomas –y tras subir más de 700 escalones– hay un mirador presidido por cinco enormes letras blancas (c-o-r-o-n). Sí, al estilo Hollywood. ¿Será por sus paisajes (submarinos) de película?

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