Dubrovnik, Croacia

Dubrovnik: la clase de cultura que faltaba

Festivales y museos del puerto europeo de moda

Tiene playas perfectas, mar azul, murallas que inspiran series de televisión y un pasado de película. Pero Dubrovnik, la perla de Croacia, quiere más. Sus festivales de música, teatro o danza la posicionan como un referente en el continente europeo.

Autor: Juanjo Robledo

Muralla de Dubrovnik
Crédito: Cat Bassano/Unsplash

En la historia de occidente y de Europa faltaba una pieza clave: Dubrovnik. A orillas del mar Adriático, el puerto croata no estaba en los circuitos turísticos a pesar de su importancia. Era el espejo de Venecia, la competencia cultural de Florencia, una ciudad estado que dominaba buena parte del Mediterráneo. Ahora Dubrovnik, como la bella durmiente, ha despertado para sorprender al mundo.
Y no sólo con sus musculosas murallas y fortalezas que te resultarán familiares. Sí, muchos de los rincones de la capital de los siete reinos de la serie ‘Juego de Tronos’ fueron rodados en Dubrovnik. Pero más allá de su legado arquitectónico, patrimonio de la Unesco, está la vitalidad de la ciudad. En cualquier mes que la visites siempre encontrarás una agenda cultural repleta, un festival que te enamorará.

El más grande y famoso es el festival de verano, del 10 de julio al 25 de agosto, el gran evento cultural de Croacia con más de 70 escenarios. Ópera, danza, música, teatro se toman lugares emblemáticos como el Palacio del Rector o la Fortaleza de San Lorenzo donde ya es tradición representar el Hamlet de Shakespeare.
También el festival salta a islas cercanas como Lokrum, donde se organizan conciertos nocturnos a la luz de las velas. Además de rock, pop o música clásica, escucharás todo el tiempo un sonido parecido al violín y al banjo, es la lijerica. Con sólo tres cuerdas ameniza el lindo, la danza típica de la costa croata.

Calle Stradun
Crédito: Patricia Jekki/Unsplash

En la calle Stradum confluyen muchas de las fiestas y monumentos de Dubrovnik. Por ejemplo, la catedral de San Blas, de donde sale una procesión en febrero para celebrar el festival del patrono de la ciudad. En su interior hay tesoros bizantinos y el cráneo del santo. Justo enfrente verás el palacio Sponza, uno de los pocos edificios que ha sobrevivido a los terremotos, incendios y guerras que han golpeado a la ciudad. Durante la disolución de Yugoslavia, Dubrovnik sufrió muchos ataques, pero su reconstrucción no ha dejado ninguna huella.
Ese renacer impregna de optimismo sus proyectos. En el festival de invierno, Dubrovnik se convierte en un cuento de Navidad con mercadillos, luces de colores, conciertos y fuegos artificiales.

Músico croata

Otros eventos que destacan son los festivales del vino y de la música a capela, que se celebran en abril; el festival de cine para niños y jóvenes, que se organiza en octubre; y el curioso maratón Ladjam en el que hombres de los pueblos vecinos realizan una carrera de 22 kilómetros a través del río Neretva. Para ello utilizan botes centenarios típicos de la zona acompañados de un tambor.

Para saber más del legado naval de Dubrovnik debes visitar el Museo Marítimo en la fortaleza de San Juan. En su momento, la República de Ragusa (antiguo nombre de Dubrovnik) tuvo una de las flotas más grandes del mundo, con más de 180 barcos.
Desde la fortaleza tendrás unas vistas privilegiadas del puerto, las playas que rodean la ciudad y el azul intenso del mar donde comienzan las mil islas croatas.
Es posible que al caminar veas a algún famoso. Croacia y Dubrovnik suelen ser un escondite de celebridades. Es habitual ver al actor Jeremy Irons o a Carolina de Mónaco en alguna sesión de jazz. También se ha visto a Beyonce o Kurt Russell en los restaurantes de pescado del puerto. No sólo tú estás descubriendo Dubrovnik, ellos también.

 

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