Puente de las Cadenas

Budapest se convierte en la capital favorita de Europa

Primer puesto Mejor Destino Europeo 2019

Serán sus castillos sobre colinas, sus históricos balnearios, sus transgresores ‘ruins bars’ o la magia del Danubio. A Budapest le sobran motivos para haber sido elegida la mejor ciudad europea para viajar en 2019.

Autora: Rosa Pernía

Europa, con su encanto de Viejo Mundo, sigue siendo un destino inevitable para cualquier viajero, y de entre todas sus ciudades, Budapest se ha convertido en la favorita. La ‘perla del Danubio’, como se la conoce cariñosamente, ha sido elegida Mejor Destino Europeo donde viajar en 2019 en los premios que cada año otorga la organización European Best Destinations. Con 62.128 votos, se ha alzado con el primer puesto en una edición con más de medio millón de participantes de 153 países.
Visitada cada año por más de cuatro millones de turistas, la capital de Hungría enamora con su mezcla sofisticada y sorprendente de cultura, gastronomía y encanto callejero que la han convertido en ‘el París de la Europa del Este’. Amplios bulevares, restos del esplendor del Imperio austrohúngaro, palacios convertidos en baños termales, bohemios ‘ruins bar’ y monumentos poscomunistas dejan a la ciudad suspendida entre diferentes épocas en un recorrido que sube y baja a través de sus colinas.

Parlamento Budapest

Divididas por el Danubio, el río más largo de Europa, y separadas por nueve puentes, las dos orillas, Buda y Pest, son dos ciudades dentro de una. En el lado de Buda se levanta el castillo del Buda, una de las imágenes más representativas de la ciudad, al que podrás acceder a pie a través del funicular Budavári Sikló –con una pendiente de casi 40 grados y más de 100 años de antigüedad– o en la línea 60, el único ferrocarril de cremallera que hay en la ciudad, en funcionamiento desde 1874.
Antes de bajar de las colinas de Buda, admira una de las mejores vistas de la ciudad desde el imprescindible Bastión de los Pescadores, un mirador de siete torres –representando a cada una de las tribus que fundaron Hungría– donde es obligatorio fotografiarse entre sus balcones y escaleras, cuyas imágenes llenan Instagram.

Baños Széchenyi

En la otra orilla del Danubio espera Pest, el corazón cultural y urbano de la ciudad. La manera más popular de cruzar es por el famoso Puente de las Cadenas, custodiado en sus extremos por los gigantescos leones sin lengua. Un espectacular monumento inaugurado en 1849 tras producirse la fusión de las dos ciudades. Junto a esta joya arquitectónica compite en belleza el majestuoso edificio del Parlamento, el más grande del mundo.
Para seguir disfrutando del conjunto histórico de Pest, declarado Patrimonio de la Humanidad, sube hasta las cúpulas de la Basílica de San Esteban, el edificio religioso más grande de Hungría, pasea junto a las lujosas mansiones renacentistas de la Avenida Andrássy y piérdete entre las estatuas que se levantan en la Plaza de los Héroes.
Todo este esfuerzo cultural se merece una parada en Menza, un café que hace un guiño a la era comunista del país y donde sirven exquisitos platos húngaros con un toque moderno.

Bar Szimpla Kert

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