Gardens by the Bay

Singapur: el primer país ‘inteligente’ del mundo

Viajamos a la ciudad del futuro

Un paraíso tecnológico donde los taxis van sin conductor, el wifi es gratis y hasta los árboles tienen luz y sonido. Es el país más próspero de Asia, rey de la eficiencia energética y símbolo de modernidad.

Autora: Margarita Beltrán

Un país inteligente no nace, se hace. Singapur lo tenía claro cuando dejó de ser una colonia inglesa y comenzó a reinventarse en 1965, año en que se convirtió en república independiente. Esta pequeña isla –su tamaño es menos de la mitad de Londres– al sur de Malasia se empeñó en volverse sostenible, conectada y futurista. Y lo ha conseguido. Acaba de ser nombrado el sexto país más innovador del mundo, según el último informe Bloomberg, por delante de Estados Unidos y Japón. Presume de una red de fibra óptica que se extiende por toda la isla y proporciona wifi gratuito, sus hospitales se han robotizado con sistemas inteligentes para la geolocalización de pacientes y el análisis de datos, y ha sido pionero en introducir una flota de taxis autónomos sin conductor (nuTonomy) y en probar taxis aéreos. Hacemos un ‘flashforward’ y viajamos a su capital, Ciudad de Singapur, para ver el modelo a seguir de las ciudades del futuro.

La estrella en cuanto a avances tecnológicos y de sostenibilidad en Singapur es la arquitectura inteligente. El enfoque inventivo de los problemas urbanos ha llevado la naturaleza a la ciudad y a generar mapas 3D de consumo energético que monitorean la polución, el tráfico y la gestión de residuos. La vegetación surge de los edificios creando un curioso ‘skyline’ de selvas y rascacielos donde la arquitectura orgánica se funde con la vegetación. En Tree House, una urbanización residencial con bloques de 24 pisos, crece uno de los jardines verticales más altos del mundo, mientras que en el hotel PARKROYAL on Pickering, en pleno centro, las fachadas están envueltas en jardines voladores.

Otro ejemplo de estos diseños casi de ciencia ficción es el parque Gardens by the Bay, donde se encuentran los imponentes ‘superárboles’. Estas estructuras de hormigón y metal cubiertas de plantas que alcanzan hasta 50 metros de altura son capaces de regular la temperatura, recolectar agua de lluvia y generar iluminación nocturna a través de células fotovoltaicas. En este mismo parque no te pierdas Cloud Forest Dome, un invernadero de 35 metros de alto en el que ruge la cascada interior más grande del mundo.

La ruta futurista por la ciudad continúa en los museos. Con más de mil exhibiciones interactivas divididas en catorce galerías, el Science Center Singapore ofrece un viaje por la historia de la tecnología y es toda una inspiración para los próximos Newtons y Einsteins. También cuenta con el primer teatro de cúpula digital 3D de 8K del sudeste asiático.

Otro importante hito en la escena tecnológica es el ArtScience Museum, en el complejo Marina Bay Sands. Aquí el arte se encuentra con la ciencia dentro de una magnífica estructura en forma de loto. En su exposición permanente ‘Mundo Futuro’ entrarás en contacto con la vanguardia a través de obras de arte interactivas en formato digital. Un universo sin límites para una ciudad que tampoco los tiene. “La gente visitará Singapur y dirá: He visto el futuro y funciona”. Así de seguro se muestra Vivian Balakrishnan, su ministro de Asuntos Exteriores. De momento, nadie se lo discute.

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