Decoración navideña, judía y musulmana en Haifa

Navidad en Tierra Santa

Vivir la celebración en el pesebre original

El espíritu navideño no tiene fronteras. Árboles, candelabros judíos y media lunas musulmanas formadas por cientos de bombillas de colores adornan las calles de las principales ciudades de Israel y Palestina durante la Navidad.

Autor: Juanjo Robledo

Basílica de la Natividad en Belén

Es posible que te sientas un pastor de hace dos mil años caminando por las calles de Belén. El escenario actual es muy diferente, surcado de taxis, tiendas de ‘souvenirs’, algún Papá Noel y barrios apretujados con cantos en árabe que salen de las mezquitas. Sin embargo, parece que siguieras las huellas de María y José cuando tocaban de puerta en puerta buscando un sitio para descansar.

Si viajas en Navidad, te sumergirás en el pesebre original donde casi todo lo que miras y pisas está descrito en la Biblia. La estrella que seguían los pastores quizás ya no brille en el cielo, pero sí en la Basílica de la Natividad, el lugar donde se cree que nació Jesús. La estrella es de plata y está grabada en el suelo.

Si te adentras en la gruta encontrarás varias cuevas, en una de ellas se encuentra la capilla de San Jerónimo, dedicada a los niños sacrificados por Herodes.

En la plaza del Pesebre, en el mercadillo navideño que se instala para estas fechas, puedes sentir la amalgama de culturas que confluyen en Belén en medio de puestos de pastelitos árabes acompañados de té de menta y café turco. Cristianos, musulmanes y judíos saben que es una fecha especial, que no solo forma parte de una religión. En Belén, de mayoría palestina, no sólo nació Jesús, sino también el Rey David, una de las figuras más importantes del sionismo.

Basílica de la Anunciación en Nazaret

El ambiente navideño lo puedes sentir en muchos lugares de Israel a pesar de que la mayoría de la población es judía. En ciudades como Haifa se adornan con luces de colores grandes avenidas en las que siempre hay un árbol de Navidad, un candelabro judío, una estrella de David y una media luna musulmana.

En Nazaret se instalan mercadillos navideños y desfilan procesiones de miles de jóvenes cristianos el 24 y 25 de diciembre. En sus rostros puedes imaginar la juventud de Jesús, sus años trabajando en la carpintería de José, uno de los lugares de visita obligada. Los ríos humanos desembocan en la Basílica de la Anunciación, adornada con un enorme árbol.

Al mismo tiempo, en Jerusalén, la ciudad donde transcurrieron los últimos años de Jesús, varios coros israelíes se reúnen en la sede de la Young Men’s Christian Association para cantarle a la Navidad. Y en sus calles, colinas y templos puedes visualizar los sermones de Jesús como si fuera una enciclopedia virtual y también su viacrucis. El Monte de los Olivos, el huerto de Getsemaní, el Calvario o el Santo Sepulcro parecen rodeados de una energía especial.

También en Jerusalén se halla el lugar donde El Corán describe el ascenso de Mahoma a los cielos, así como la tumba del Rey David y el Muro de los Lamentos donde los judíos siguen recordando la destrucción de su capital.

Árbol de Navidad en Jaffa, Tel Aviv

Israel te sorprende con historias y milagros en cada rincón de su rocosa geografía. Incluso en Navidad se puede disfrutar de las aguas tibias del mar Muerto. Desde allí, mientras flotas por la alta concentración de sal, puedes reconstruir el nacimiento de una tradición que llega a todos los rincones del planeta.

Después puedes acercarte al Monte Carmelo, en Haifa, para participar en las plegarias de los carmelitas, una de las congregaciones más antiguas del Cristianismo, y luego descender hacia la moderna Tel Aviv. Allí entre rascacielos y avenidas debes buscar el barrio cristiano de Jaffa. Te recibirán con un enorme árbol navideño, villancicos y un pesebre tradicional.

...