Déjate empapar por las cascadas de Tarapoto

Explorando el Perú fuera de ruta

Lánzate al agua, párate a contemplar las orquídeas y sumérgete en la selva del nororiente peruano. Esto es lo que no te puedes perder en los alrededores de Tarapoto.

Autora: Eugenia Fernández

Catarata de Ahuashiyacu

     Principios refrescantes

      Las cataratas de Ahuashiyacu, Carpishuyacu y Huacamaillo

En los alrededores de Tarapoto hay numerosas cascadas donde reconectar con la naturaleza y empaparte de experiencias. La más famosa es la catarata de Ahuashiyacu, a pocos minutos de la ciudad. Su nombre significa “agua cantarina” o “agua que ríe” y cae (alegremente) desde unos 40 metros de altura. Junto al salto de agua nacen helechos y orquídeas que ayudan a conformar una imagen idílica.
Para llegar a las cataratas de Carpishuyacu y de Huacamaillo es necesario realizar una caminata por la selva. La primera es una ruta de unos 45 minutos por el interior de la selva en el que encontrarás baños termales y coloridas ranas. La segunda, algo más larga, permite caminar entre árboles tropicales y cruzar el río Cumbaza antes de llegar a una poza natural donde darse un buen baño de recompensa.

Castillo de Lamas

     Folclore y naturaleza

      Lamas

Su pintoresco castillo llama la atención de quien la visita. Con sus torres de estilo medieval y su aspecto casi de cuento, parece encontrarse fuera de lugar, en mitad de la Amazonía peruana, sin princesas ni dragones ni caballeros. El pueblo de Lamas también mira al pasado, pero de otra forma. Considerado la capital folclórica de San Martín, aún conserva muchas de sus tradiciones ancestrales. Sobre todo en el barrio Wayku, donde habitan los descendientes de los aguerridos chancas. Se trata de una de las ciudades más antiguas de la selva peruana, fundada en 1656 y organizada en tres terrazas. En la primera vivían los chancas del sur y en la segunda los mestizos. La tercera era un mirador con vistas al valle donde se ubica.

Canoa en la Laguna Azul

     Explosión de colores 

      Laguna Azul

Una laguna de color azulado, el verde tropical de los bosques, el ocre de las canoas y las plumas multicolores de las aves exóticas que la sobrevuelan. Este arcoíris se refleja en el extenso espejo de agua que es la Laguna Azul, en el distrito de Sauce. Para llegar hasta ella es necesario cruzar el río Huallaga en una balsa para vehículos. Una vez allí se puede explorar por tierra o por agua. Una de las actividades más populares es el canotaje, que permite observar de cerca a especies como el martín pescador o el sachapatos. El otro nombre de la laguna es Mamacocha, Madre de las aguas en quechua, por sus grandes dimensiones.

Orquídea salvaje en Moyobamba

     Capital de las orquídeas

      Moyobamba

En Moyobamba es posible identificar más de 3500 especies de orquídeas. Estas bellas flores son uno de los principales atractivos de la región. Para apreciarlas en todo su esplendor se puede visitar el Orquideario de Waqanki u observarlas en su hábitat natural, en sus alrededores, a través de todo el recorrido del río Mayo. Una de las más especiales es la Epífita (también llamada Flor de Navidad o Golondrina), con flores de 15 centímetros de largo.
Además de sus exóticas flores, Moyobamba tiene otras atracciones como los baños termales de San Mateo, un complejo turístico en el que bañarse en agua caliente, templada y fría. Se dice que tienen propiedades terapéuticas y nosotros nos lo creemos: no hay mejor terapia que entrar en contacto con la selva peruana.

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