Ayacucho al natural

Ecoturismo en el centro de Perú

Saca tu lado salvaje y conéctate con la naturaleza de Ayacucho. Te esperan piscinas turquesas, cataratas embrujadas y montañas partidas en dos que se abren paso a miles de metros. No sabrás por dónde empezar.

Autora: Margarita Beltrán

Catarata Pumapaqcha

     Caminar bajo el agua (Catarata Pumapaqcha)

A una hora en coche de Ayacucho llegarás hasta esta pequeña cascada que desemboca en una laguna natural. Con una pendiente de 10 metros de altura, la catarata de Pumapaqcha forma parte del circuito conocido como las ‘Cataratas Míticas’ –que incluye las cataratas de Batán y Qorimaqma– y que están vinculadas a rituales de brujos y chamanes gracias a sus cualidades energéticas. Para llegar hasta este lugar mágico tendrás que superar un trekking de una media hora (te recomendamos llevar el calzado adecuado, ya que puede resbalar). El premio será contemplar (y los más valientes bañarse en) la bella caída de sus frías aguas.

Lagunas de Millpu

     Nadar en piscinas naturales (Lagunas de Millpu)

Convertidas en el atractivo natural de moda en Ayacucho, las lagunas de Millpu se han hecho famosas por el intenso color azul turquesa de sus aguas, producido por los minerales que arrastra el río. Estas piscinas naturales, situadas a dos horas en coche, son una de las mejores excursiones que podrás hacer desde Ayacucho.  Perseguirás el cauce del agua entre verde y densa vegetación junto a paredes gigantes de roca y cascadas. Un recorrido de 500 metros con más de 20 piscinas escalonadas que se completa saboreando alguno de los platos típicos de esa región como la trucha frita o el picante de papas con arroz.

Cañón Huatuscalle

     Atravesar la montaña (Cañón Huatuscalle)

En región de Huanta, conocida como la Esmeralda de los Andes por su privilegiada ubicación y la riqueza de su flora y su fauna, se encuentra el cañón de Huatuscalle, el lugar ideal para explorar la montaña a través de una fascinante ruta de trekking. Esta aventura se inicia en la ciudad de Huanta (a 45 minutos en coche de Ayacucho) desde donde se toma un colectivo hasta el pueblo de Luricocha, que es donde se emprende la marcha. Las vistas de vértigo te acompañarán en esta caminata de una hora de duración que se realiza a casi 2.600 msnm. Tras pasar el distrito de Santillana, la ruta finaliza en la cima de la montaña frente al pueblo de Huanta, que se alza como un perfecto mirador natural sobre el cañón de Huatuscalle.

Vicuñas en Pampa Galeras-Bárbara d’Achille

     Caminar entre fauna andina (Pampa Galeras-Bárbara d’Achille)

Si estás en la región de Ayacucho y dispones de varias jornadas libres te recomendamos un pequeño ‘road trip’ hacia la zona altoandina. A unos 300 kilómetros al sur de Ayacucho llegarás a la Reserva Nacional Pampa Galeras-Bárbara d’Achille, un paraíso desértico que es sirve de hogar de más de 6.000 vicuñas, los únicos animales adaptados al clima de esta región, situada a más de 5.000 msnm. Un paisaje lleno de vida donde podrás admirar bosques de queñuales, plantas de ichu y, con suerte, cruzarte con algún zorro andino. Eso sí, resistir el frío y el mal de altura es el precio inevitable que pagarás por disfrutar de este espectáculo natural.

Rafting río

     Navegar en aguas bravas (Río Huarpa) 

A solo cinco kilómetros te espera una aventura acuática a través de los valles que rodean la ciudad. La fuerza del agua del río Huarpa permite la práctica del canotaje o rafting en sus rápidos. Navegarás por las aguas que veneraron hace miles de años las tribus que vivían en su cuenca y que dieron lugar a la cultura Huarpa, una fascinante civilización anterior a los incas. Tras la subida de la adrenalina el broche final de esta experiencia lo pone un descanso en sus playas acompañado de la degustación de licores típicos de la región.

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